Mi foto
No tenía fuerzas para rendirme, así que decidí emprender activamente una búsqueda eidética -es decir, de lo esencial- como alternativa empírica al estilo de vida occidental que tanto había llegado a hastiarme y que tan dramáticamente había reducido el ratio de aprendizaje por unidad de tiempo en mi vida. Pensé que el cambio que afrontaba merecía un decorado literario, y de ahí el blog. En él reflejo pensamientos, reflexiones y emociones que he vivido durante mi estancia en Tanzania enseñando inglés y suajili a niños de preescolar en un colegio rural de la organización Born To Learn, y actualmente en la India colaborando como profesor de francés para la Professional School of Foreign Languages de la Fundación Vicente Ferrer. Mi objetivo cabe en una palabra: Compartir.

viernes, 21 de julio de 2017

¡Abajo la polaridad! -gritó el neutrón


- Creer es dar un veredicto de aptitud a una composición mental sobre algo. Por tanto creer en Dios es imposible porque requiere reducir a Dios a un concepto para poder creer en él. Sería algo así como que nuestras ideas le dieran permiso a Dios para existir. Constituye, sin duda, uno de los ejercicios mentales más absurdos de los que somos capaces. La Verdad no es encapsulable en nuestros ridículos pensamientitos, y juzgar nos empequeñece al tamaño del juicio mismo. 

- ¿Existe el destino? -preguntas preocupado-. ¿Y qué más te da?

- Me he criado, educado y desarrollado siempre en entornos en los que la idea básica latente ha sido que 'las cosas importan'. ¡Qué gran falacia!, ¡qué ceguera! Me parece asombroso que aún creamos masivamente que las cosas importan. Es cierto que hay ideas sobre la importancia de las cosas, pero las cosas en realidad no importan. ¿Tan difícil es ver la diferencia entre la etiqueta de la botella y su contenido?

- ¿Y qué va a ser de mí? -preguntas con miedo-. Nada. Esa es la respuesta. Por tanto nada has de temer.

- Camina sobre ellas, escálalas, muévelas... conviértelas en valles si quieres, pero deja ya de pellizcar montañas con tu mentecita. ¡Qué manía con querer entenderlo todo! ¡Entiende primero la limitación de tu entender!

- ¿Crees que sabes lo que es un átomo porque le has puesto un nombre y conoces su etimología? Es difícil imaginarse una presunción mayor para algo tan pequeño.

- ¿Para cuándo el fin de esta dictadura de ideas libres?, ¿para cuándo el juicio de todos los juicios y la ejecución de todas las palabras?, ¿para cuándo el entronamiento de los neutrones?

No hay comentarios:

Publicar un comentario