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No tenía fuerzas para rendirme, así que decidí emprender activamente una búsqueda eidética -es decir, de lo esencial- como alternativa empírica al estilo de vida occidental que tanto había llegado a hastiarme y que tan dramáticamente había reducido el ratio de aprendizaje por unidad de tiempo en mi vida. Pensé que el cambio que afrontaba merecía un decorado literario, y de ahí el blog. En él reflejo pensamientos, reflexiones y emociones que he vivido durante mi estancia en Tanzania enseñando inglés y suajili a niños de preescolar en un colegio rural de la organización Born To Learn, y actualmente en la India colaborando como profesor de francés para la Professional School of Foreign Languages de la Fundación Vicente Ferrer. Mi objetivo cabe en una palabra: Compartir.

martes, 16 de julio de 2013

Rarezas normales


Cuando vuelva a España me voy a pasear por la calle con el ordenador en la cabeza, o con la bolsa de deportes, o con lo que lleve, y caminaré erguido sin que se me caiga y sin perder por ello la posibilidad de mirar a los ojos a todo el que me cruce. Me preguntaré para qué sirven los pasos de cebra y si esa pintura divertida en el suelo promociona alguna empresa de safaris, esperaré que todo el mundo me salude en swahili simplemente por tener la piel blanca y responderé con una de las innumerables sonrisas automáticas que aquí me han acostumbrado a dedicar. 

Cuando vuelva a Madrid me subiré en el autobús y no me extrañaré de que cualquier mujer de las que lleva a su hijo bronceado por la genética acostado en su kanga, como un canguro de colores, me lo ponga en los brazos durante el viaje para aligerar su peso mientras pasa de su cabeza al suelo una canasta repleta de plátanos. Me asombraré, eso sí, de que las puertas abran y cierren bien y de que que lo hagan sin que nadie tenga que empujarlas. 

Cuando vaya a comer me asombraré de tener que tocar la comida con un instrumento metálico, y de no sentir su tacto en mi mano antes que su gusto en mi boca. Saborearé un postre como una dulce sorpresa y caminaré con los pies abrigados aunque no haga frío. 

Cuando hable con la gente me preguntaré por qué siempre se tratan temas que se han leído antes en la prensa o que se han visto en la televisión, y cuando vea una televisión me alarmaré de que no esté metida en una jaula metálica cerrada por un disuasivo candado para que nadie se la lleve. 

Buscaré gente con azadas por la calle y echaré de menos las cabras, las vacas, los perros y los camaleones, y si voy a algún colegio me extrañará que no haya alguna gallina entre las mesas. Cuando vaya al baño y vea que está embaldosado pensaré que pertenece a alguien que tiene mucho dinero y que no sería un mal lugar para dormir. 

Me extrañará que casi toda la gente esté tan pálida y que aun sabiendo leer y escribir tenga tan poca independencia intelectual. 

Y si alguien me pregunta a mí por lo que hago, por lo que me pregunto y por lo que me sorprende, simplemente diré que es que acabo de llegar de viaje, de donde las rarezas son normales. 

1 comentario:

  1. no soy mucho de escribrir por estos "lares" pero tratandose del amigo Moroto ...unas palabrejas seguro q le alegraran bastante...pos creo q saber quien soy,rubio,ojos azules,1,90... po zi tu amigo Flor
    Me alegro q aunque por unos meses hayas encontrado" el yo interior "q te faltaba por buscar y lo hayas encontrado ,pues leyendote da la sensacion de q agusto has estao sin la necesidad de todo lo superficial q necesitamos tos los q nos llamamos del "primer mundo "si se pue llamar asi
    seguimos en contacto
    un fuerte abrazo
    y...un besito ande quieras sin mariconadas

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