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No tenía fuerzas para rendirme, así que decidí emprender activamente una búsqueda eidética -es decir, de lo esencial- como alternativa empírica al estilo de vida occidental que tanto había llegado a hastiarme y que tan dramáticamente había reducido el ratio de aprendizaje por unidad de tiempo en mi vida. Pensé que el cambio que afrontaba merecía un decorado literario, y de ahí el blog. En él reflejo pensamientos, reflexiones y emociones que he vivido durante mi estancia en Tanzania enseñando inglés y suajili a niños de preescolar en un colegio rural de la organización Born To Learn, y actualmente en la India colaborando como profesor de francés para la Professional School of Foreign Languages de la Fundación Vicente Ferrer. Mi objetivo cabe en una palabra: Compartir.

jueves, 11 de abril de 2013

Preguntas para no saber, y lenguas para no entender




     El sujeto A le hace unas cuantas preguntas al sujeto B, y éste responde. Con este interrogatorio, el sujeto A pretende conocer el perfil del sujeto B. Estas podrían ser las averiguaciones de A sobre B:

-          ¿Cómo te llamas, dónde y cuándo naciste, y cómo se llaman tus padres?
-          ¿A qué colegio fuiste, y qué títulos académicos tienes?
-          ¿Tienes casa? ¿Dónde está y cuánto te costó? ¿Cuánto dinero ganas y cuánto debes?
-          ¿Eres heterosexual, homosexual, bisexual o asexual? ¿Tienes hijos?
-          ¿Votas? ¿A quién?
-          ¿Te sale a devolver la declaración de la renta?
-          ¿Tienes algún seguro de vida?
-          ¿Qué idiomas hablas?

     Con éstas y quizás alguna pregunta más, el sujeto A sabe todo o casi todo sobre el sujeto B. Sin embargo, la persona A no tiene ni idea de quién es la persona B.

     Nuestra civilización de papel moneda y de ideas falsas nos angustia como una noche vacía. Antes de la invención de la palabra, hombres, animales, bestias y plantas hablaban la misma lengua silenciosa, simple y clara. Pero un día el hombre decidió inventar para él solo lenguas como el español, el francés, el alemán… lenguas nuevas y por tanto incomprensibles para los animales y las plantas, y en la mayor parte de las veces para él mismo. Automáticamente se encontró solo, excluido de la armonía universal.

     A través de estas lenguas y de su uso tabulado, el hombre se ha convertido en el más solitario de los seres del mundo, ya que se ha excluido a sí mismo del silencio.

     El texto introductorio está escrito en la lengua con la que normalmente me desentiendo; el resto -la parte que deja poso- es una adaptación de un escrito de J.M.G Le Clézio. 


3 comentarios:

  1. magnífica entrada. Totalmente de acuerdo

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  2. el caballero negro13 de abril de 2013, 11:02

    Creo que te he desentendido.

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  3. Otra entrada acompañada de un buen charly puede tener una perspectiva bizca adecuada para un día de esguinces cerebrales...

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